DONDE COLOCARLOS
Los ratones se acercan. Su sistema nervioso se ve inmediatamente sobreestimulado. Se retiran.
Cada punto de acceso queda bloqueado por una barrera olfativa invisible. Ya no pueden desplazarse ni comunicarse con otros ratones.
Su comportamiento de evitación se vuelve permanente. A diferencia del veneno, nunca pueden desarrollar tolerancia.
Se han ido. Han abandonado por completo su propiedad. Y no volverán.